63 [Sin]: Su sentarse, y su levantarse mira; yo soy su canción.

64 [Tau]: Dales el pago, oh SEÑOR, según la obra de sus manos.

65 [Tau]: Dales ansia de corazón, tu maldición a ellos.

66 [Tau]: Persíguelos en tu furor, y quebrántalos de debajo de los cielos, oh SEÑOR.

CAPÍTULO 4

1 [Alef]: ¡Cómo se ha oscurecido el oro! ¡Cómo el buen oro se ha demudado! Las piedras del Santuario están esparcidas por las encrucijadas de todas las calles.

2 [Bet]: Los hijos de Sion, preciados y estimados más que el oro puro. ¡Cómo son tenidos por vasos de barro, obra de manos de alfarero!

3 [Guímel]: Aun los dragones sacan la mama, dan de mamar a sus chiquitos. La hija de mi pueblo [es] cruel, como los avestruces en el desierto.

4 [Dálet]: La lengua del niño de pecho, de sed se pegó a su paladar; los chiquitos pidieron pan, y no hubo quien se lo partiese.

5 [He]: Los que comían delicadamente, asolados fueron en las calles. Los que se criaron en carmesí, abrazaron los estiércoles.