25 Tala viene; y buscarán la paz, y no se hallará.

26 Quebrantamiento vendrá sobre quebrantamiento, y rumor será sobre rumor; y buscarán respuesta del profeta, mas la ley perecerá del sacerdote, y el consejo de los ancianos.

27 El rey se enlutará, y el príncipe se vestirá de asolamiento, y las manos del pueblo de la tierra serán conturbadas. Según su camino haré con ellos, y con los juicios de ellos los juzgaré; y sabrán que yo [soy] el SEÑOR.

CAPÍTULO 8

1 Y aconteció en el sexto año, en el [mes] sexto, a los cinco del mes, [que] estaba yo sentado en mi casa, y los ancianos de Judá estaban sentados delante de mí, y allí cayó sobre mí la mano del Señor DIOS.

2 Y miré, y he aquí [una] semejanza que parecía de fuego; desde donde parecían sus lomos para abajo, era fuego; y desde sus lomos [para] arriba parecía como [un] resplandor, como la vista de ámbar.

3 Y aquella semejanza extendió la mano, y me tomó por las guedejas de mi cabeza; y el Espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y me llevó en visiones de Dios a Jerusalén, a la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el aquilón, donde [estaba] la habitación de la imagen del celo, la que hacía celar.

4 Y he aquí, allí estaba la gloria del Dios de Israel, como la visión que [yo] había visto en el campo.

5 Y me dijo: Hijo de hombre, alza ahora tus ojos camino del aquilón. Y alcé mis ojos camino del aquilón, y he aquí al aquilón, junto a la puerta del altar, la imagen del celo en la entrada.

6 Y me dijo: Hijo de hombre, ¿no ves lo que éstos hacen, las grandes abominaciones que la Casa de Israel hace aquí, para alejarme de mi Santuario? Mas vuélvete aún, y verás abominaciones mayores.