9 Hijo de hombre, ¿nunca te preguntaron [los de] la Casa de Israel, aquella casa rebelde. ¿Qué haces?

10 Diles [pues]: Así dijo el Señor DIOS: Al príncipe en Jerusalén es esta carga, y a toda la Casa de Israel que está en medio de ellos.

11 Diles: Yo [soy] vuestra señal; como yo hice, así les harán a ellos; al pasar a otro país irán en cautiverio.

12 Y al príncipe que está en medio de ellos llevarán a cuestas de noche, y saldrán; horadarán la pared para sacarlo por ella; cubrirá su rostro para no ver con sus ojos la tierra.

13 Mas [yo] extenderé mi red sobre él, y será preso en mi malla, y lo haré llevar a Babilonia, a tierra de caldeos; mas no la verá, y allá morirá.

14 Y a todos los que estuvieren alrededor de él para su ayuda, y a todas sus compañías esparciré a todos [los] vientos, y desenvainaré espada en pos de ellos.

15 Y sabrán que yo [soy] el SEÑOR, cuando los esparciere entre los gentiles, y los dispersare por la tierra.

16 Y haré que de ellos queden pocos en número, del cuchillo, y del hambre, y de la pestilencia, para que cuenten todas sus abominaciones entre los gentiles adonde llegaren; y sabrán que yo [soy] el SEÑOR.

17 Y vino Palabra del SEÑOR a mí, diciendo:

18 Hijo de hombre, come tu pan con temblor, y bebe tu agua con estremecimiento y con angustia;