3 Y dirás: Así dijo el Señor DIOS: [Una] gran águila, de grandes alas y de largos miembros, llena de plumas de diversos colores, vino al Líbano, y tomó el cogollo del cedro:
4 Arrancó el principal de sus renuevos, y lo llevó a la tierra de mercaderes, y lo puso en la ciudad de los negociantes.
5 Tomó también de la simiente de la tierra, y la puso en [un] campo bueno para sembrar, la plantó junto a grandes aguas, la puso como un sauce.
6 Y reverdeció, y se hizo [una] vid de mucha rama, baja de estatura, que sus ramas la miraban, y sus raíces [estaban] debajo de ella; así que se hizo una vid, y arrojó sarmientos, y echó mugrones.
7 Y fue otra gran águila, de grandes alas y de muchas plumas; y he aquí que esta vid juntó cerca de ella sus raíces, y extendió hacia ella sus ramas, para ser regada por ella por los surcos de su plantío.
8 En [un] buen campo, junto a muchas aguas fue plantada, para que hiciese ramas y llevase fruto, y para que fuese vid robusta.
9 Di: Así dijo el Señor DIOS: ¿Será prosperada? ¿No arrancará sus raíces, y destruirá su fruto, y se secará? Todas las hojas de su verdura [se] secará, y no con gran brazo, ni con mucha gente, arrancándola de sus raíces.
10 Y he aquí que plantada está ella, ¿será prosperada? ¿No se secará del todo cuando el viento solano la tocare? En los surcos de su verdor se secará.
11 Y vino Palabra del SEÑOR a mí, diciendo:
12 Di ahora a la casa rebelde: ¿No habéis entendido qué [significan] estas cosas? Diles: He aquí que el rey de Babilonia vino a Jerusalén, y tomó tu rey y sus príncipes, y los llevó consigo a Babilonia.