7 Mas de la Casa de Judá tendré misericordia, y los salvaré en el SEÑOR su Dios; y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni caballeros.

8 Y después de haber destetado a Lo-ruhama, concibió y dio a luz [un] hijo.

9 Y dijo [Dios]: Ponle por nombre Lo-ammi; porque vosotros no [sois] mi pueblo, ni yo seré vuestro [Dios].

10 Con todo, será el número de los hijos de Israel como la arena del mar, que ni se puede medir ni contar. Y será, que donde se les decía: Vosotros no [sois] mi pueblo, les sea dicho: Hijos del Dios Viviente.

11 Y los hijos de Judá y de Israel serán congregados en uno, y levantarán para sí una cabeza, y subirán de la tierra; porque el día de Jezreel [es] grande.

CAPÍTULO 2

1 Decid a vuestros hermanos, Ammi, y vuestras hermanas, Ruhama:

2 Pleitead con vuestra madre, pleitead; porque ella no [es] mi mujer, ni yo su marido; quite, pues, sus fornicaciones de su rostro, y sus adulterios de entre sus pechos;

3 para que [yo] no la despoje desnuda, y la haga tornar como el día en que nació, y la ponga como [un] desierto, y la deje como tierra seca, y la mate de sed.

4 Ni tendré misericordia de sus hijos, porque [son] hijos de fornicaciones.