16 Porque como becerra cerrera se apartó Israel, ¿los apacentará ahora el SEÑOR como a carneros en anchura?
17 Efraín [es] dado a ídolos; déjalo.
18 Su bebida se corrompió; fornicaron pertinazmente; sus príncipes amaron los dones, vergonzosamente.
19 La ató el viento en sus alas, y de sus sacrificios serán avergonzados.
CAPÍTULO 5
1 Sacerdotes, oíd esto, y estad atentos, Casa de Israel; y Casa del Rey, escuchad: porque para vosotros [es] el juicio, pues habéis sido lazo en Mizpa, y red extendida sobre Tabor.
2 Y matando sacrificios han bajado hasta lo profundo; por tanto, yo [seré] la corrección de todos ellos.
3 Yo conozco a Efraín, e Israel no me es desconocido; porque ahora, oh Efraín, has fornicado, y se ha contaminado Israel.
4 No pondrán sus pensamientos en volverse a su Dios, porque espíritu de fornicación [está] en medio de ellos, y no conocen al SEÑOR.
5 Y la soberbia de Israel le desmentirá en su cara; e Israel y Efraín tropezarán en su pecado; tropezará también Judá con ellos.