7 Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé del Señor; Y mi oración entró hasta ti en tu santo Templo.
8 Los que guardan las vanidades ilusorias, Su misericordia abandonan.
9 Mas yo [alabándote] con voz de confesión te sacrificaré; Pagaré lo que prometí. Al SEÑOR [sea] el salvamento.
10 Y mandó el SEÑOR al pez, y vomitó a Jonás en [tierra] seca.
CAPÍTULO 3
1 Y vino palabra del SEÑOR segunda vez a Jonás, diciendo:
2 Levántate, y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y predique en ella la predicación que [yo] te diré.
3 Y se levantó Jonás, y fue a Nínive, conforme a la palabra del SEÑOR. Y era Nínive ciudad grande a Dios, de tres días de camino.
4 Y comenzó Jonás a entrar por la ciudad, camino de un día, y predicaba diciendo: De aquí a cuarenta días Nínive será destruida.
5 Y los varones de Nínive creyeron a Dios, y pregonaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor de ellos hasta el menor de ellos.