15 El SEÑOR alejó tus juicios, echó fuera tu enemigo; El SEÑOR [es] Rey de Israel en medio de ti; nunca más verás [el] mal.

16 En aquel tiempo se dirá a Jerusalén: No temas; Sion, no se debiliten tus manos.

17 El SEÑOR [está] en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar.

18 Reuniré a los fastidiados por causa del [largo] tiempo; tuyos son; [para quienes] la confusión de ella era una carga.

19 He aquí, en aquel tiempo yo apremiaré a todos tus opresores; y salvaré [a] la coja, y recogeré la descarriada; y los pondré por alabanza y por renombre en toda la tierra de su confusión. 20 En aquel tiempo [yo] os traeré, en aquel tiempo [yo] os congregaré; porque [yo] os daré por renombre y por alabanza entre todos los pueblos de la tierra, cuando tornaré vuestros cautivos delante de vuestros ojos, dice el SEÑOR.

HAGGEO

CAPÍTULO 1

1 En el año segundo del rey Darío, en el mes sexto, en el primer día del mes, vino palabra del SEÑOR, por mano del profeta Hageo, a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Jud, y a Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, diciendo:

2 El SEÑOR de los ejércitos habla así, diciendo: Este pueblo dice: No es aún venido el tiempo, el tiempo para edificar la Casa del SEÑOR.

3 Vino pues palabra del SEÑOR por mano del profeta Hageo, diciendo: