9 Porque también yo soy hombre bajo potestad, y tengo debajo de mi [potestad] soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y [lo] hace.

10 Y oyéndolo Jesús, se maravilló, y dijo a los que [le] seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.

11 Mas [yo] os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán

12 mas los hijos del Reino serán echados en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

13 Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creiste te sea hecho. Y su criado fue sano en la misma hora.

14 Y vino Jesús a casa de Pedro, y vio a su suegra echada en cama, y con fiebre.

15 Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía.

16 Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y echó [de ellos] los demonios con la palabra, y sanó a todos los enfermos;

17 para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaías, que dijo: El tomó nuestras enfermedades, y llevó [nuestras] dolencias.

18 Y viendo Jesús gran multitud alrededor de sí, mandó que se fuesen al otro lado [del lago].