33 [Ellos] le dicen: Señor, que sean abiertos nuestros ojos.

34 Entonces Jesús, teniendo misericordia [de ellos], les tocó los ojos, y luego sus ojos recibieron la vista; y le siguieron.

CAPÍTULO 21

1 Y como se acercaron a Jerusalén, y vinieron a Betfagé, al monte de las Olivas, entonces Jesús envió dos discípulos,

2 Diciéndoles: Id a la aldea que está delante de vosotros, y luego hallaréis una asna atada, y un pollino con ella; desatadla, y traédmelos.

3 Y si alguno os dijere algo, decid: El Señor los ha menester. Y luego los dejará.

4 Y todo esto fue hecho, para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta, que dijo:

5 Decid a la hija de Sión: He aquí, tu Rey viene a ti, manso, y sentado sobre una asna, y sobre un pollino, hijo de [bestia de] yugo.

6 Y los discípulos fueron, e hicieron como Jesús les mandó;

7 Y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos; y se sentó sobre ellos.