48 Y si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor se tarda en venir;

49 y comenzare a herir a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos,

50 vendrá el señor de aquel siervo en [el] día que no espera, y a [la] hora que no sabe,

51 y le cortará por medio, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes.

CAPÍTULO 25

1 Entonces el Reino de los cielos será semejante a diez vírgenes, que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.

2 Y cinco de ellas eran prudentes, y cinco fatuas.

3 Las que eran fatuas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite;

4 mas las prudentes tomaron aceite en sus vasos, juntamente con sus lámparas.

5 Y tardándose el esposo, cabecearon todas, y se durmieron.