15 Y que tuviesen potestad de sanar enfermedades, y de echar fuera demonios.

16 A Simón, al cual puso por nombre Pedro;

17 y a Jacobo, hijo de Zebedeo, y a Juan hermano de Jacobo; y los apellidó Boanerges, que es, Hijos del trueno;

18 y a Andrés, y a Felipe, y a Bartolomé, y a Mateo, y a Tomás, y a Jacobo hijo de Alfeo, y a Tadeo, y a Simón el cananista,

19 Y a Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron a casa. 20 Y otra vez se juntó la multitud de tal manera, que ellos ni aun podían comer pan.

21 Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí.

22 Pero los escribas que habían venido de Jerusalén, decían que tenía a Beelzebú; y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios.

23 Y llamándolos, les dijo en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás?

24 Si [algún] reino contra sí mismo fuere dividido, no puede permanecer el tal reino.

25 Y si [alguna] casa fuere dividida contra sí misma, no puede permanecer la tal casa.