4 O aquellos dieciocho, sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que ellos fueron más deudores que todos los hombres que habitan en Jerusalén?

5 No, os digo; antes si no os enmendares, todos pereceréis asimismo.

6 Y dijo esta parábola: Tenía uno una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló.

7 Y dijo al viñero: He aquí tres años ha que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no [lo] hallo; córtala, ¿por qué ocupará aún la tierra?

8 El entonces respondiendo, le dijo: Señor, déjala aún este año, hasta que la excave, y la abone.

9 Y si hiciere fruto, [bien]; y si no, la cortarás después.

10 Y enseñaba en una sinagoga en sábado.

11 Y he aquí una mujer que tenía espíritu de enfermedad [hacía] dieciocho años, y andaba agobiada, que en ninguna manera se podía enderezar.

12 Cuando Jesús la vio, la llamó, y le dijo: Mujer, libre eres de tu enfermedad.

13 Y puso las manos sobre ella; y luego se enderezó, y glorificaba a Dios.