35 He aquí, os es dejada vuestra Casa desierta; y os digo que no me veréis hasta que venga [tiempo] cuando digáis: Bendito el que viene en nombre del Señor.

CAPÍTULO 14

1 Y aconteció que entrando en casa de un príncipe de los fariseos un sábado a comer pan, ellos le acechaban.

2 Y he aquí un hombre hidrópico estaba delante de él.

3 Y respondiendo Jesus, habló a los doctores de la ley y a los fariseos, diciendo: ¿Es lícito sanar en sábado?

4 Y ellos callaron. Entonces él tomándole, le sanó, y le despidió.

5 Y respondiendo a ellos dijo: ¿El asno o el buey de cuál de vosotros caerá en [algún] pozo, y no lo sacará luego en día de sábado?

6 Y no le podían replicar a estas cosas.

7 Y observando cómo escogían los primeros asientos a la mesa, refirió una parábola a los convidados, diciéndoles:

8 Cuando fueres llamado de alguno a bodas, no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más honrado que tú esté por él convidado,