44 Así que David le llama Señor; ¿cómo pues es su hijo?

45 Y oyéndole todo el pueblo, dijo a sus discípulos:

46 Guardaos de los escribas, que quieren andar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas, y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas;

47 que devoran las casas de las viudas, poniendo por pretexto la larga oración; éstos recibirán mayor condenación.

CAPÍTULO 21

1 Y mirando, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de la limosna.

2 Y vio también una viuda pobrecilla, que echaba allí dos centavos.

3 Y dijo: De verdad os digo, que esta pobre viuda echó más que todos;

4 porque todos éstos, de lo que les sobra echaron para las ofrendas de Dios; mas ésta de su pobreza echó todo el sustento que tenía.

5 Y a unos que decían del Templo, que estaba adornado de hermosas piedras y dones, dijo: