34 Y si alguno tuviere hambre, coma en su casa, para que no os juntéis para juicio. Las demás cosas ordenaré cuando llegare.

CAPÍTULO 12

1 Y acerca de las cosas espirituales, no quiero, hermanos, que [los] ignoréis.

2 Sabéis que cuando erais gentiles, ibais, como erais llevados, a los ídolos mudos.

3 Por tanto os hago saber, que nadie que hable por el Espíritu de Dios, llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por [el] Espíritu Santo.

4 Pero hay repartimiento de dones; mas el mismo Espíritu [es].

5 Y hay repartimiento de ministerios; mas el mismo Señor [es].

6 Y hay repartimiento de operaciones; mas el mismo Dios es, quien obra todas las cosas en todos.

7 Pero a cada uno le es dada [la] manifestación del Espíritu para provecho.

8 Porque a la verdad, a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu;