24 Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las tribulaciones del Cristo por su cuerpo, que es la Iglesia;

25 de la cual soy hecho ministro, por la dispensación de Dios la cual me es dada en vosotros, para que cumpla la palabra de Dios;

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27 a los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio en los gentiles; que es Cristo en vosotros, [la] esperanza de gloria,

28 el cual nosotros anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando en toda sabiduría, para hacer a todo hombre perfecto en el Cristo Jesús;

29 en lo cual aun trabajo, combatiendo por la operación de él, la cual él obra en mí poderosamente.

CAPÍTULO 2

1 Porque quiero que sepáis cuán grande solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y [por] todos los que nunca vieron mi rostro en carne;

2 para que tomen consolación sus corazones, unidos en caridad, y en todas [las] riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio del Dios y Padre, y del Cristo;

3 en el cual están escondidos todos los tesoros de [la] sabiduría y [del] conocimiento.