10 Pero tú has conocido plenamente mi doctrina, conducta, propósito, fe, largura de ánimo, caridad, paciencia,
11 persecuciones, aflicciones, [las] cuales me fueron hechas en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecuciones que he sufrido; y de todas me ha librado el Señor.
12 Y también todos los que quieren vivir píamente en Cristo Jesús, padecerán persecución.
13 Mas los malos hombres y los engañadores, irán de mal en peor, engañados y engañando a [otros].
14 Permanesca tú en lo que has aprendido y [en lo que] te ha sido encargado, sabiendo de quién has aprendido;
15 y que sabes las Sagradas Escrituras desde la niñez, las cuales te pueden hacer sabio para la salud por [la] fe que es en Cristo Jesús.
16 Toda Escritura [es] inspirada divinamente y [es] útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia,
17 para que el hombre de Dios sea perfecto, perfectamente equipado para toda buena obra.
CAPÍTULO 4
1 Requiero yo, pues, delante de Dios, y del Señor Jesús, [el] Cristo, que ha de juzgar a los vivos y los muertos en su manifestación y en su Reino.