42 Todo lo que anda sobre el pecho, y todo lo que anda sobre cuatro o más patas, de todo reptil que anda arrastrándose sobre la tierra, no lo comeréis, porque es abominación.
43 No ensuciéis vuestras almas con ningún reptil que anda arrastrándose, ni os contaminéis con ellos, ni seáis inmundos con ellos.
44 Porque yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios, vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo [soy] santo; así que no ensuciéis vuestras almas con ningún reptil que anduviere arrastrándose sobre la tierra.
45 Porque yo [soy] el SEÑOR, que os hago subir de la tierra de Egipto para seros por Dios; seréis pues santos, porque yo [soy] santo.
46 Esta es la ley de los animales y de las aves, y de todo ser viviente que se mueve en las aguas, y de todo animal que se anda arrastrando sobre la tierra;
47 para hacer diferencia entre [lo] inmundo y [lo] limpio, y entre los animales que se pueden comer y los animales que no se pueden comer.
CAPÍTULO 12
1 Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo:
2 Habla a los hijos de Israel, diciendo: La mujer cuando concibiere y diere a luz varón, será inmunda siete días; conforme a los días que está separada por su menstruo, será inmunda.
3 Y al octavo día circuncidará la carne de su prepucio.