17 Y cuando yo le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; YO SOY el primero y el último;

18 y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo para siempre jamás, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte.

19 Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de éstas. 20 El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candeleros de oro. Las siete estrellas son los ángeles de las siete Iglesias; y los siete candeleros que has visto, son las siete Iglesias.

CAPÍTULO 2

1 Escribe al ángel de la Iglesia de Efeso: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el cual anda en medio de los siete candeleros de oro, dice estas cosas:

2 Yo sé tus obras, y tu trabajo y paciencia; y que tú no puedes sufrir [a] los malos, y has probado a los que se dicen ser Apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos;

3 y has sufrido, y sufres, y has trabajado por mi Nombre, y no has desfallecido.

4 Pero tengo contra ti que has dejado tu [amor] más alto, [la] caridad.

5 Por lo cual ten memoria de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; si no, vendré presto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te enmendares.

6 Mas tienes esto, que aborreces los hechos de los nicolaítas, los cuales yo también aborrezco.