26 Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis derechos, y no hagáis [ninguna] de todas estas abominaciones; [ni] el natural ni el extranjero que peregrina entre vosotros.

27 (Porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de la tierra, que [fueron] antes de vosotros, y la tierra fue contaminada.)

28 Y la tierra no os vomitará, por haberla contaminado, como vomitó a los gentiles que fueron antes de vosotros.

29 Porque cualquiera que hiciere [alguna] de todas estas abominaciones, las personas que las hicieren, serán cortadas de entre su pueblo.

30 Guardad, pues, mi observancia, no haciendo [algo] de las leyes de las abominaciones que fueron hechas antes de vosotros, y no os ensuciéis en ellas. Yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios.

CAPÍTULO 19

1 Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo:

2 Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque santo [soy] yo el SEÑOR vuestro Dios.

3 Cada uno temerá a su madre y a su padre, y mis sábados guardaréis. Yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios.

4 No os volveréis a los ídolos, ni haréis para vosotros dioses de fundición. Yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios.