14 Y el SEÑOR dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde tú estás hacia el aquilón, y al mediodía, y al oriente y al occidente;
15 porque toda la tierra que tú ves, [la] daré a ti y a tu simiente para siempre.
16 Y pondré tu simiente como el polvo de la tierra; que si alguno podrá contar el polvo de la tierra, también tu simiente será contada.
17 Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la tengo de dar.
18 Y asentó Abram su tienda, y vino, y moró en el alcornocal de Mamre, que [es] en Hebrón, y edificó allí altar al SEÑOR.
CAPÍTULO 14
1 Y aconteció en [aquellos] días [que] Amrafel, rey de Sinar; Arioc, rey de Elasar; Quedorlaomer, rey de Elam, y Tidal, rey de los gentiles,
2 hicieron guerra contra Bera, rey de Sodoma, y contra Birsa, rey de Gomorra, y contra Sinab, rey de Adma, y contra Semeber, rey de Zeboim, y [contra] el rey de Bela, la cual [es] Zoar.
3 Todos éstos se juntaron en el valle de Sidim, que [es] el Mar Salado.
4 Doce años habían servido a Quedorlaomer, y al decimotercer año se rebelaron.