48 Y llegaron a Moisés los capitanes de los millares de aquel ejército, los tribunos y centuriones;

49 y dijeron a Moisés: Tus siervos han tomado razón de los hombres de guerra que [están] en nuestro poder, y ninguno ha faltado de nosotros.

50 Por lo cual hemos ofrecido al SEÑOR ofrenda, cada uno de lo que ha hallado, vasos de oro, brazaletes, manillas, anillos, zarcillos, y cadenas, para reconciliar nuestras personas delante del SEÑOR.

51 Y Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron el oro de ellos, todos vasos obrados.

52 Y todo el oro de la ofrenda que ofrecieron al SEÑOR de los tribunos y centuriones, [fue] dieciséis mil setecientos cincuenta siclos.

53 ([Porque] los varones del ejército habían tomado botín cada uno para sí.)

54 Recibieron, pues, Moisés y el sacerdote Eleazar, el oro de los tribunos y centuriones, y lo trajeron al tabernáculo del testimonio, por memoria de los hijos de Israel delante del SEÑOR.

CAPÍTULO 32

1 Y los hijos de Rubén y los hijos de Gad tenían muchísimo ganado; los cuales viendo la tierra de Jazer y de Galaad, les pareció el lugar, lugar de ganado.

2 Y vinieron los hijos de Gad y los hijos de Rubén, y hablaron a Moisés, y a Eleazar el sacerdote, y a los príncipes de la congregación, diciendo: