17 Y no se pegará algo a tu mano del anatema; para que el SEÑOR se aparte del furor de su ira, y te dé mercedes, y tenga misericordia de ti, y te multiplique, como lo juró a tus padres,
18 Cuando escuchares a la voz del SEÑOR tu Dios, guardando todos sus mandamientos que yo te mando hoy, para hacer lo [que es] recto en ojos del SEÑOR tu Dios.
CAPÍTULO 14
1 Hijos sois del SEÑOR vuestro Dios: no os sajaréis, ni pondréis calva sobre vuestros ojos por muerto;
2 porque eres pueblo santo al SEÑOR tu Dios, y el SEÑOR te ha escogido para que le seas [un] pueblo único de [entre] todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra.
3 Nada abominable comerás.
4 Estos [son] los animales que comeréis: el buey, la oveja, y la cabra,
5 el ciervo, el corzo, y el búfalo, y el cabrío salvaje, y el unicornio ([rinoceronte]), y [el] buey salvaje, y [la] cabra montés.
6 Todo animal de pezuñas, que tiene hendidura de dos uñas, y que rumiare entre los animales, ese comeréis.
7 Pero éstos no comeréis de los que rumian, o tienen uña hendida: camello, y liebre, y conejo, porque rumian, mas no tienen uña hendida, os serán inmundos;