14 Mas [ellas] alzando otra vez su voz, lloraron; y Orfa besó a su suegra, mas Rut se quedó con ella.

15 Y ella dijo: He aquí tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vuélvete tú tras ella.

16 Y Rut respondió: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque dondequiera que tú fueres, iré [yo]; y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo [será] mi pueblo, y tu Dios mi Dios.

17 Donde tú murieres, moriré [yo], y allí seré sepultada; así me haga el SEÑOR, y así me dé, que sólo la muerte hará separación entre mí y ti.

18 Y viendo ella que estaba tan resuelta a ir con ella, dejó de hablarle.

19 Anduvieron pues ellas dos hasta que llegaron a Belén; y aconteció que entrando en Belén, toda la ciudad se conmovió por [razón] de ellas, y decían: ¿No [es] ésta Noemí? 20 Y [ella] les respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque en grande manera me ha amargado el Todopoderoso.

21 Yo me fui [de aquí] llena, mas vacía me ha vuelto el SEÑOR. ¿Por qué me llamaréis Noemí, ya que el SEÑOR ha dado testimonio contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido?

22 [Así] volvió Noemí y Rut [la] moabita su nuera con ella; volvió de los campos de Moab, y llegaron a Belén en el principio de la siega de las cebadas.

CAPÍTULO 2

1 Tenía Noemí un pariente de su marido, varón valiente [y] de esfuerzo, de la familia de Elimelec, el cual se llamaba Booz.