22 Así aconteció que el día de la batalla no se halló espada ni lanza en la mano de ninguno del pueblo que [estaba] con Saúl y con Jonatán, excepto Saúl y Jonatán su hijo, que las tenían.

23 Y la guarnición de los filisteos salió al paso de Micmas.

CAPÍTULO 14

1 Y un día aconteció, que Jonatán hijo de Saúl dijo a su criado que le traía las armas: Ven, y pasemos a la guarnición de los filisteos, que [está] a aquel lado. Y no [lo] hizo saber a su padre.

2 Y Saúl estaba en el término de Gabaa, debajo de un granado que [hay] en Migrón, y el pueblo que [estaba] con él [era] como seiscientos hombres.

3 Y Ahías hijo de Ahitob, hermano de Icabod, hijo de Finees, hijo de Elí, sacerdote del SEÑOR en Silo, llevaba el efod; y no sabía el pueblo que Jonatán se hubiese ido.

4 Y entre los pasos por donde Jonatán procuraba pasar a la guarnición de los filisteos, [había] un peñasco agudo de un lado, y otro del otro lado; el uno se llamaba Boses y el otro Sene.

5 Un peñasco [estaba] situado al norte hacia Micmas, y el otro al mediodía hacia Gabaa.

6 Dijo, pues, Jonatán a su criado que le traía las armas: Ven, pasemos a la guarnición de estos incircuncisos; por ventura hará el SEÑOR por nosotros; que no es difícil al SEÑOR salvar con multitud o con poco número.

7 Y su paje de armas le respondió: Haz todo lo que tienes en tu corazón; ve, que aquí estoy contigo a tu voluntad.