24 Y dijo Dios: Produzca la tierra alma viviente según su naturaleza, bestias y serpientes, y animales de la tierra según su naturaleza; y fue así.

25 E hizo Dios animales de la tierra según su naturaleza, y bestias según su naturaleza, y todas [las] serpientes de la tierra según su naturaleza; y vio Dios que [era] bueno.

26 Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en toda serpiente que [se] anda arrastrando sobre la tierra.

27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; macho y hembra los creó.

28 Y los bendijo Dios; y les dijo Dios: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, y en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

29 Y dijo Dios: He aquí os he dado toda hierba que hace simiente, que [está] sobre la faz de toda la tierra; y todo árbol en que [hay] fruto de árbol que haga simiente, os serán para comer.

30 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se mueve sobre la tierra, en que hay ánima viviente, toda verdura de hierba verde [les] será para comer; y fue así.

31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que [era] bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

CAPÍTULO 2

1 Y fueron acabados los cielos y la tierra, y todo su ornamento.