Fig. 82.—Trozo de un corte de la región olfativa central ó principal de la circunvolución del hipocampo humano. Repárense islotes de células menudas separados por fajas de neuronas gigantes.

4.º Se reconoce que la corriente importante brotada de este último foco y desembocada en el asta de Ammon, consta de varias vías, y principalmente de estas dos:

a) Haz esfeno-amónico cruzado ó psalterio dorsal de los autores, el cual, dirigiéndose al rafe por debajo del cuerpo calloso, se arboriza en el asta de Ammon y fascia dentata del lado opuesto, después de suministrar no pocas fibras al presubículo.

b) El haz esfeno-amónico directo ó vía perforante, cuyos axones distribuídos en hacecillos escalonados de arriba abajo, cruzan el subículo y se reparten por las capas moleculares del asta de Ammon y fascia dentata del mismo lado, poniéndose, respectivamente, en contacto con el penacho de las pirámides y granos de estos centros. En la figura 85 mostramos un corte transversal del foco esfeno-occipital ó angular (A) y de la región contigua del asta de Ammon y subículo. Adviértase en B, D, E la importantísima corriente de fibras que enlaza aquel ganglio con la capa molecular del asta de Ammon y la de la fascia dentata.

Fig. 83.—Sección de la corteza olfativa frontal, según la dirección de la raíz externa olfativa.— A, raíz externa; B, trozo de bulbo olfativo; D, plexo de colaterales olfativas; F, pirámides, etc.

5.º Diferenciación de varias regiones de la corteza esfenoidal dotadas de peculiar estructura y en conexión con particulares sistemas de fibras. Tales son el foco presubicular, situado por fuera del subículo, la región esfenoidal central ó principal y la región esfenoidal externa.

6.º Descripción en cada uno de estos focos de numerosísimos tipos de neuronas, y examen de sus plexos específicos y vías aferentes y eferentes. Muchos de estos estudios se refieren al hombre, habiendo sido utilizados al efecto los métodos de Nissl, Golgi y Weigert.

7.º Descripción de la textura de la corteza interhemisférica ó región próxima al cuerpo calloso, esfera cortical cuya textura contrasta con la del resto de la región fisural.

8.º Determinación precisa del origen y terminación de las fibras del cíngulo, vía de proyección anteroposterior, provista de colaterales de asociación.

9.º En fin, análisis estructural de las estrías longitudinales y supra-callosas, de los nervios de Lancisio y del fornix longus de Forel, con muchos detalles nuevos referentes al origen y marcha de las fibras.

Fig. 84.—Corte del foco esfeno-occipital del gato. Coloración de Nissl.

La reunión de las citadas monografías constituyó un libro que tradujo al alemán el Dr. Bresler, y que me valió halagüeños elogios de las grandes autoridades de la neurología.

Quien desee conocer los detalles descriptivos, abrumadores por lo prolijos y variados, recogidos pacientemente por mí en el dominio de la corteza cerebral durante los años 1899, 1900 y 1901, debe consultar dicha traducción alemana, ó mejor aún, mi Tratado en tres gruesos volúmenes: Textura del sistema nervioso del hombre y de los vertebrados, en cuyo tercer tomo expongo más ceñida y ordenadamente y con esquemas y figuras aclaratorias no contenidas en las memorias correspondientes, mis ideas y hallazgos sobre el plan estructural del encéfalo del hombre y mamíferos afines. Pero de este extenso libro —la obra de mi vida— comenzado en 1899 y terminado en 1904, me ocuparé oportunamente.