Fig. 114.—Células sensitivas desgarradas.— a, axon; b, elementos satélites; c, apéndices cortos.

Los extraños tipos de neuronas y los curiosos fenómenos de retoñamiento descriptos en los ganglios humanos, llamaron poderosamente la atención de histólogos y anatomo-patólogos, singularmente de J. Nageotte, quien, merced á penetrantes exploraciones efectuadas con el tantas veces aludido método en los ganglios de los tabéticos, advirtió, además de notable incremento de ciertas disposiciones señaladas por nosotros en personas normales, nuevas formas de regeneración patológica. Abierto el camino, avanzaron después por él con gran fortuna multitud de neurólogos, entre los que citaremos: á Levi, Marinesco, H. Rossi, L. Sala, Pacheco, Besta, Schäffer, Dustin, Ranson, Minea, Bielschowsky, Achúcarro, etc.; animados unos del deseo de encontrar formas normales nuevas; instigados otros por la esperanza de sorprender alteraciones específicas concomitantes de determinados procesos patológicos.

13. No menos insólitos y desconcertantes fueron los hechos observados al explorar los ganglios simpáticos humanos, según dan testimonio algunas de las adjuntas figuras.

Fig. 115.—Células del gran simpático del hombre. Tipo mixto provisto de cortas y largas dendritas.— a, axon; c, b, dendritas cortas.

Resumiendo esta indagación, una de las más importantes de aquel año, recordaremos aquí:

a) El descubrimiento, en las células simpáticas del hombre, de una categoría especial de dendritas hasta entonces no vistas: las dendritas cortas ó subcapsulares, que proceden de todo el contorno celular y se terminan libremente entre los corpúsculos satélites pericelulares. Estos singulares elementos se han llamado después neuronas en corona. Caracterízanse, sobre todo, por carecer ú ofrecer excepcionalmente dendritas largas ó extracapsulares. En cuanto al axon, responde á los rasgos conocidos en las neuronas simpáticas de los mamíferos.

b) La presencia de corpúsculos que, á más de la corona de finas dendritas señalada, ofrecen recias expansiones protoplásmicas descompuestas en un plexo difuso terminal. En la figura 115 presentamos dos de estos tipos simpáticos, que son bastante abundantes. Algunas de estas células exhiben una morfología especial en zurrón ó cometa sumamente característica. (Véase tan curioso tipo cometario en la figura 116).

c) Descripción de glomérulos de conexión, es decir, de plexos dendríticos apretadísimos, perfectamente limitados, donde se entrelazan y convergen expansiones llegadas de varias neuronas.

d) Reconocimiento en el hombre de nidos nerviosos pericelulares, extremadamente complicados y en conexión quizás con las dendritas cortas ó subcapsulares. Las ramas finas de que tales nidos se engendran son continuación de tubos mielínicos llegados de la médula espinal (fig. 116, b).

e) Descripción de nidos nerviosos peridendríticos, etc., etc.

f) En fin, existencia en el hombre de la célula simpática común[231], es decir, provista de axon y un solo sistema de largas y ramificadas dendritas.

Estos trabajos sobre la morfología de las células simpáticas fueron comprobados y ampliados por numerosos sabios que aplicaron nuestra técnica á gran número de vertebrados (Marinesco, Lenhossék, Biondi, Guido Sala, Müller, Pitzorno, Riquier, Achúcarro, Arcaute, etc.).

Fig. 116.—Célula de tipo en zurrón ó cometa del gran simpático humano.