b) La prueba objetiva de que todo astrocito de la substancia blanca ó gris hállase provisto constantemente de uno ó varios pies insertos sobre los vasos capilares (aparato chupador). Delicadísimos y á veces difíciles de sorprender en la glia protoplásmica, afectan tales apéndices vasculares gran robustez en la fibrosa (fig. 168, G).
c) El astrocito protoplásmico posee una estructura que recuerda mucho la de las células glandulares. En el seno de cierto estroma tupido y como esponjoso aparecen numerosas vacuolas claras donde se alojan los gliosomas bien descriptos por Fieandt, Eisath, Nageotte, Mawas y Achúcarro.
d) Conforme señalamos ya hace muchos años, es frecuente encontrar en torno de las neuronas cierta pléyade de astrocitos protoplásmicos, cuyos apéndices, ricos en gliosomas, se apoyan sobre la membrana neuronal. Una disposición frecuente de la glia satélite reproducimos en la figura 172, A, C, tomada del cerebro del gato adulto.
Fig. 170.—Células adendríticas de la substancia gris del cerebro del perro (tercer elemento de los centros).— A, astrocito ordinario; a, b, c, d, etc., diversas formas de la célula adendrítica; J, aparato de Golgi de estos elementos.
Fig. 171.—Substancia blanca del cerebro humano. Método del sublimado-oro.— A, corpúsculo adendrítico; B, célula neuróglica ordinaria, intensamente teñida en violado purpúreo.
e) Ciertos autores habían sospechado, aunque sin aportar demostración perentoria del hecho, la presencia en los centros nerviosos de cierto corpúsculo pequeño, sin expansiones, quizá de origen mesodérmico y tan extraño á las neuronas como á la glia. Este tercer elemento de los centros aparece clarísimamente en nuestros preparados, á causa de su absoluta incolorabilidad por el método áurico. Testimonio de este notable contraste es la figura 171, donde presentamos á un tiempo los aspectos que en los cortes dorados ofrecen los astrocitos neuróglicos y el susodicho tercer elemento.
Por lo demás, la verdadera morfología de este singular corpúsculo evidénciase solamente en los preparados teñidos por el método del urano-formol. Adviértase (fig. 170, a, b, c) su forma poliédrica, á veces irregularizada por excrecencias marginales, su proximidad á los vasos, la presentación de diminuto aparato de Golgi, etc.
Fig. 172.—Células neuróglicas satélites (A, B, D) rodeando el cuerpo de dos células piramidales del cerebro del perro.— a, corpúsculo satélite adendrítico.
f) El tercer elemento, ó corpúsculo enano adendrítico, congrégase también en torno de las células nerviosas, singularmente por debajo de la base de las pirámides, viniendo á constituir otra variedad de elementos satélites (fig. 172, a). Á ella pertenecen casi todos esos diminutos corpúsculos que Nissl, nosotros, Lugaro, Alzheimer, Marinesco y otros muchos autores, sorprendimos hace tiempo en derredor de las neuronas, sin acertar por entonces á resolver si se trataba de células de glia legítima, de leucocitos trasmigrados ó de corpúsculos de naturaleza especial.