[228] Para animar á los suscriptores, fijóse para los libreros el importe de los tres tomos en poco más de 10 pesetas (15 para los abonados). Además, teniendo en cuenta el carácter esencialmente monográfico de la obra, sólo se tiraron 800 ejemplares. Al liquidar y, vendida la edición, hallé que mis pérdidas excedían de 3.000 pesetas.

[229] Cajal: Histologie du Système nerveux de l’homme et des vertebrés. Edition française revue et mise à jour par l’auteur. Traduite de l’espagnol par le Dr. L. Azoulay, 1909 á 1911. Esta obra apareció en dos gruesos volúmenes de cerca de 1.000 páginas cada uno.

[230] Cajal: Nota leída en la sesión del 1.º de Marzo de 1905. Anales de la Sociedad española de Historia Natural, 1905. Sigue el más extenso trabajo titulado: Tipos celulares de los ganglios sensitivos del hombre y mamíferos. Trab. del Lab. de invest. biol., tomo IV, fascículos 1 y 2. (Con 20 grabados).

Un año después se publicó una traducción alemana con importantes adiciones. Véase: Structur der sensiblen Ganglien des Menschen und der Tiere. Ergebnisse der Anat. u. Entwicklungsges. von Fr. Merkel u. R. Bonnet. Bd. XVI, 1906, Wiesbaden.

[231] Cajal: Las células del gran simpático del hombre adulto. Trab. del Lab. de invest. biol., tomo IV, fascículos 1 y 2. (Con 14 grabados).

[232] Cajal: Las células estrelladas de la capa molecular del cerebelo y algunos hechos contrarios á la función exclusivamente conductriz de las neurofibrillas. Trab. del Lab. de invest. biol., tomo IV, fascículos 1 y 2, 1905. (Con 2 grabados).

[233] Idem: Coloración de la fibra muscular por el proceder del nitrato de plata reducido. Trab. del Lab. de invest. biol., tomo IV, fascículos 1 y 2, 1905.

[234] Hasta en España repercutió la enconada lucha entre neuronistas y antineuronistas. Habiendo, sin duda, tenido noticia de ella por alguna Revista francesa, dos comprofesores de provincias, echaron las campanas á vuelo, declarando con mal disimulado regocijo que la concepción neuronal había pasado á la historia. Y hasta hubo otro querido compañero que, resguardado tras la visera del anónimo, se permitió dirigirme algunas tarjetas postales zafiamente insultantes. Creían candorosamente que con la caída de la doctrina neuronal quedaría definitivamente desacreditada mi modesta obra científica. Si los aludidos catedráticos se hubieran tomado el trabajo de leerme, habrían sabido que la referida concepción fué creada por His y Forel; de mi cosecha sólo puse los hechos demostrativos de su legitimidad. El estudio imparcial de mis libros y numerosas monografías neurológicas habríales también enseñado que si yo fuera capaz de sentir el fatuo orgullo del inventor, lo cifrara, no en haber forjado tales ó cuales hipótesis, sino en haber descubierto algunas centenas de hechos universalmente comprobados. Y estos hechos, pese al fervoroso patriotismo de mis detractores españoles, perdurarán mientras no cambie radicalmente —y ello es algo difícil— la organización íntima del hombre y de los animales.

[235] Una extensa relación de nuestras observaciones, ilustrada con profusión de grabados, fué publicada, bajo el título de Mecanismo de la degeneración y regeneración de los nervios, en Trabajos del Lab. de Investig. biol., tomo IV, 1905. Bajo la forma de resumen, aparecieron también estos trabajos en el Boletín del Instituto de Alfonso XIII, números 2 y 3 de 1905. En fin, otra comunicación complementaria cierra nuestra investigación sobre el argumento, á saber: Les metamorphoses précoces des neurofibrilles dans la régénération et la dégénération des nerfs. Trab. del Lab. de Investig. biol., tomo V, fasc. 2, 1907.

Añadamos aún que de los referidos estudios salió á luz una traducción alemana, bajo la forma de libro; y que, en fin, acerca del tema de la Regeneración de los nervios versó también nuestro discurso de ingreso en la Academia de Medicina de Madrid. Esta oración, leída en 30 de Junio de 1907, fué honrada y enaltecida con un bellísimo discurso de contestación de D. Federico Olóriz, el ilustre anatómico de San Carlos.