[245] Idem: Quelques formules de fixation destinées à la méthode du nitrate d’argent. Trab. del Lab. de Invest. biol., tomo V, 1907.

[246] Cajal: Die histogenetischen Beweise der Neuronentheorie von His und Forel. Mit. 24 Abbild. Anat. Anzeiger. Bd. XXX, 1907.

[247] Idem: Nouvelles observations sur l’évolution des neuroblastes avec quelques remarques sur l’hipothèse neurogénétique de Hensen-Held. (Avec 16 gravures). Trab. del Lab. de Invest. biol., tomo V, 1907, y Anat. Anzeiger. Bd. 37, 1908.

[248] La comunicación oficial de la Academia lleva la fecha de 26 de Enero de 1905.

[249] Mención especial merecen, entre otros obsequios, la artística placa conmemorativa, ofrendada por los alumnos de la Facultad de Medicina de Madrid (26 de Enero de 1905), adorno que vino á hacer pendant en mi despacho á otra preciosa joya de la orfebrería catalana con que me agasajó en 1904 la Academia Médico-farmacéutica de Barcelona.

[250] He aquí el texto del documento, redactado, por cierto en limpio castellano: «El Instituto Carolino de Medicina y Cirugía, que en virtud del testamento otorgado el día 27 de Noviembre de 1894 por D. Alfredo Nobel, está facultado para recompensar, con el premio fundado por el citado señor, el descubrimiento científico más importante que durante los últimos tiempos haya venido á enriquecer la Fisiología y la Medicina, ha acordado el día de la fecha conceder á D. Santiago Ramón y Cajal la mitad del premio correspondiente al año de 1906, en atención á sus meritorios trabajos sobre la estructura del sistema nervioso. Estocolmo, 25 de Octubre de 1906. El Claustro de Profesores del Instituto Carolino de Medicina y Cirugía

[251] No todos los agasajos se redujeron á corteses enhorabuenas y á efímeras efusiones de banquetes conmemorativos. Algunos homenajes tuvieron valor material positivo, aparte su alta significación espiritual. Recordemos la gran medalla de oro, esculpida por el genial artista Mariano Benlliure, costeada por suscripción entre los alumnos, profesores de San Carlos y muchos médicos de Madrid; el magnífico Álbum, verdadera joya de arte, avalorado con primorosas acuarelas, ofrecido por todas las Corporaciones y fuerzas vivas de la cultísima Valencia; el diploma honorífico, admirablemente decorado, remitido por los médicos españoles de Buenos Aires, los cuales, deseosos además de colaborar materialmente en alguna de mis investigaciones científicas, abrieron suscripción pública para costear la publicación de uno de mis libros (de esta obra, publicada en 1910, trataremos más adelante), etc.

Excusado es decir cuán vivo agradecimiento guardo de todos esos y otros generosos regalos, que conservo orgulloso, no sólo como testigos de mi buena estrella, sino del fervoroso patriotismo de muchos excelentes españoles de aquende y allende el mar, los cuales, inspirados en nobilísima solidaridad espiritual, estiman como propia toda honra rendida por el extranjero á uno de sus hermanos.

[252] Este elegante libro se titula: Les prix Nobel en 1906. Una tirada aparte de mi discurso, con magníficas copias de los cuadros murales, fuéme regalada por el Patronato Nobel. Diversas Revistas científicas la insertaron, singularmente los Archivio di Fisiologia, del Dr. G. Fano, vol. V, fasc. 1, Firenze, 1908.

[253] Este juicio, que acaso parezca harto severo, palidece al lado del de varios anatomo-patólogos é histólogos italianos, á quienes he oído cosas peregrinas sobre la dictadura universitaria ejercida por el sabio lombardo y sobre las amarguras de los candidatos al profesorado, poco dispuestos á aceptar sin crítica los dogmas del maestro.