Fig. 60.—Espinas colaterales de las dendritas (b) teñidas por una modificación del método de Ehrlich.— a, pirámides cerebrales del conejo.
Á este propósito respondió principalmente mi campaña tenaz de fines de 1896 y de casi todo el año 1897, durante cuyo tiempo servíme casi exclusivamente del método de Ehrlich al azul de metileno. Mis ensayos, coronados del mejor éxito, fueron varios, versando, uno, sobre las controvertidas espinas colaterales, otro sobre la estructura de los ganglios craneales, otro acerca de las neuronas de la capa molecular del cerebro, en fin, el más extenso é importante abarcó el cerebelo, corteza cerebral, asta de Ammon, médula espinal, etc.
En la primera comunicación[147], publicada en Junio de 1896, demuéstrase perentoriamente, mediante el método de Ehrlich modificado, la existencia de las susodichas espinas en el tallo y penacho terminal de las pirámides del cerebro (conejo y gato), donde se exhiben teñidas de azul claro, y provistas de cierto abultamiento final, intensamente impregnado (las tumefacciones piriformes, ulteriormente estudiadas por Demoor, Stefanowska, Manoumelian, Deyber, etc.) (fig. 60, b, d).
En el trabajo más extenso y comprensivo, consagrado á la organización del cerebelo, cerebro, médula espinal, asta de Ammon, etc., y adornado con algunas fototipias[148], logré consolidar, sin la menor duda posible, la preexistencia en el adulto (conejo, gato, perro, rana, etc.) de las más importantes disposiciones reveladas en los embriones y animales jóvenes por el método de Golgi (colaterales de la substancia blanca con sus arborizaciones libres (figura 61, b), nidos nerviosos del cerebelo y bulbo, morfología de los granos cerebelosos, fibras trepadoras y musgosas, etc.), refutando así irrevocablemente á los escépticos, para quienes tales hechos de morfología nerviosa serían acaso disposiciones peculiares de la época fetal ó quizás depósitos artificiales del cromato de plata. Además de estos resultados generales, de incuestionable valor crítico, la citada monografía encerraba algunas observaciones nuevas:
Fig. 61.—Nidos formados en torno de las grandes células del asta posterior por las colaterales sensitivas. (Método de Ehrlich).
a) La comprobación de la división en rama ascendente y descendente de las radiculares posteriores (médula espinal) de los batracios[149], reptiles, aves y mamíferos, con la demostración de que tales bifurcaciones se producen al nivel de las estrangulaciones, paraje en donde el axon ofrece un verdadero anillo ó manguito de cemento (fig. 62, a). Demuéstranse, asimismo, las estrangulaciones de los tubos nerviosos en la substancia blanca y gris del cerebro y cerebelo (figura 63, a, b), donde presentan caracteres algo especiales.
b) Descubrimiento en el espesor del cordón posterior de radiculares sensitivas trifurcadas (gato). La rama intermedia representaría una colateral sensitiva-motriz robusta, nacida anticipadamente.
c) Confirmación en diversos vertebrados de las colaterales de la substancia blanca y de su continuidad con arborizaciones pericelulares. El azul de metileno les presta aspecto varicoso y permite reconocer que brotan también de un estrechamiento de los tubos nerviosos (fig. 62, B).
Fig. 62.—Coloración, mediante el método de Ehrlich, en la médula espinal del gato, de la bifurcación de las raíces sensitivas (a) y de la existencia de las colaterales de la substancia blanca (B).
d) Coloración de los granos del cerebelo, con su axon en T, de los corpúsculos de cesta ó estrellados de la capa molecular, etc., de las arborizaciones finales de las fibras musgosas. Sobre estas rosáceas se hace un estudio especial, probando que se relacionan, según había yo sospechado en 1894, mediante una especie de engranaje, con las dendritas digitiformes de los granos (confirmado por Held, que trabajó sin conocer mis investigaciones).
e) Impregnación de los cálices de Held del cuerpo trapezoide (una forma especial de nido pericelular) y revelación de sus proyecciones divergentes finas, demostradas tanto en las preparaciones de Ehrlich como en las de Golgi.
f) En fin, teñido de numerosas células y fibras del asta de Ammon, fascia dentata, corteza cerebral, etc., etc. (fig. 64, A).