Pues tal delito á dar viene
Que por mas que la posea,
Quien tiene lo que desea
Desea aquello que tiene.

Llegad, pues en su favor
Todos los bienes se ven;
Que el amor del Sumo Bien
Es sumo bien del amor.

Llegó el hombre á la grandeza
Que no alcanza el serafin,
Y en la fineza del fin
Vido el fin de la fineza.

ORACION

DEL PAPA URBANO VIII, TRADUCIDA DEL LATIN.

Ante tus ojos benditos
Las culpas manifestamos,
Y las heridas mostramos
Que hicieron nuestros delitos.

Si el mal que hemos cometido
Viene á ser considerado,
Menor es lo tolerado,
Mayor es lo merecido.

La conciencia nos condena
No hallando en ella disculpa,
Que respecto de la culpa
Es muy liviana la pena.

Del pecado el duro azar
Sentimos que padecemos,
Y nunca enmendar queremos
La costumbre del pecar.

Cuando en tus azotes suda
Sangre la naturaleza,
Se rinde nuestra flaqueza
Y la maldad no se muda.