Satisfaccion cumplida.
Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,
Como en tu rostro y tus acciones via
Que con palabras no te convencia,
Que el corazon me vieses deseaba;
Y amor, que mis intentos ayudaba,
Venció lo que imposible parecía,
Pues entre el llanto que el dolor vertia
El corazon deshecho destilaba.
Baste ya de rigores, mi bien, baste;
No te atormenten mas celos tiranos,
Ni vil sospecha tu quietud contraste
Con sombras necias, son indicios vanos,
Pues ya en líquido humor viste y tocaste
Mi corazon deshecho entre tus manos.
II.
En el dia de dias de un hermano de la poetisa.
¡Oh quien, amado Anfriso, te ciñera
Del mundo las coronas poderosas!
Que á coronar tus prendas generosas
El círculo del orbe corto fuera.
¡Quién para eternizarte hacer supiera
Mágicas confecciones poderosas,
O tuviera las yerbas milagrosas
Que feliz gustó Glauco en la ribera!