¡Detente, sombra de mi bien esquivo!
¡Imágen del hechizo que mas quiero!
¡Bella ilusion por quien alegre muero!
¡Dulce ficcion por quien penosa vivo!
Si al iman de tus gracias atractivo
Sirve mi pecho de obediente acero,
¿Para qué me enamoras lisongero,
Si has de burlarme luego fugitivo?
Mas blasonar no puedes satisfecho
De que triunfa de mí tu tirania;
Que aunque dejas burlado el lazo estrecho
Que tu forma fantástica ceñia,
Poco importa burlar brazos y pecho
Si te labra prision mi fantasía.
V.
Yo no puedo tenerte ni dejarte,
Ni sé por qué al dejarte ó al tenerte
Se encuentra un no sé qué para quererte,
Y muchos sí sé qué para olvidarte.
Pues ni quieres dejarme ni enmendarte,
Yo templaré mi corazon de suerte
Que la mitad se incline á aborrecerte,
Aunque la otra mitad se incline á amarte.
Si ello es fuerza querernos, haya modo,
Que es morir el estar siempre riñendo:
No se hable mas de celo ni sospecha,
Y quien da la mitad no quiera todo;
Y cuando me la estás allá haciendo,
Sabe que estoy haciendo la deshecha.