(CONSONANTES FORZADOS.)

Ines, yo con tu amor me refocilo,
Y viéndome querer me regodeo;
En mirar tu hermosura me recreo,
Y cuando estás celosa me reguilo.

Si á otros miras, de celos me aniquilo,
Y tiemblo de tu gracia y tu meneo,
Porque sé, Ines, que tu con un boleo
No dejarás humor ni para quilo.

Cuando estás enojada, no resuello;
Cuando me das picones, me refino;
Cuando sales de casa, no reposo;

Y espero, Ines, que entre esto y entre aquello
Tu amor, acompañado de mi vino,
Dé conmigo en la cama ó en el coso.

XIX.

A la esperanza.

Diurna enfermedad de la esperanza,
Que así entretienes mis cansados años,
Y en el fiel de los bienes los daños
Tienes en equilibrio la balanza,

Que siempre suspendida, en la tardanza
De inclinarse, no dejan tus engaños
Que lleguen á exceder en los tamaños
La desesperacion ó la confianza;