La hermosa Catarina
Que la gloria gitana
Vana, vana
Elevó á ser divina,
Y en las virtudes trueca
De Débora, Jael, Judit, Rebeca.

No en frágil hermosura
Que aprecia el loco abuso
Puso, puso
Esperanza segura,
Bien que excedió su cara
La de Ruth, Bersabé, Thamar y Sara.

A esta, Nilo sagrado,
Tu corriente sonante
Cante, cante,
Y en concierto acordado
Tus ondas sean veloces
Sílabas, lenguas, nùmeros y voces.

VI.

Al mismo asunto.

(LETRILLA.)

Erase una niña
Como digo á usté,
Cuyos años eran
Ocho sobre diez.
Esperen, aguarden,
Que yo lo diré.
Esta (qué sé yo
Cómo pudo ser?)
Dizque supo mucho,
Aunque era mujer.
Esperen, aguarden,
Que yo lo diré.
Porque como dizque
Dice no sé quien,
Ellas solo saben
Hilar y coser.
Esperen, aguarden,
Que yo lo diré.
Pues esta á hombres grandes
Pudo convencer;
Que á un chico, cualquiera
Lo puede envolver.
Esperen, aguarden,
Que yo lo diré.
Y aun una santita
Dizque era tambien,
Sin que la estorbase
Para eso el saber.
Esperen, aguarden,
Que yo lo diré.
Mas como Patillas
No duerme, al saber
Que era santa y docta
Se hizo un Lucifer.
Esperen, aguarden,
Que yo lo diré.
Porque teme el diablo
Esto de saber
Que hay mujer que sepa
Mas que supo él.
Esperen, aguarden,
Que yo lo diré.
Pues con esto ¿qué hace?
Viene y tienta á un rey
Que á ella la tentara
A dejar su ley.
Esperen, aguarden,
Que yo lo diré.
Tentóle de recio;
Mas ella, par diez,
Se dejó matar
Antes que vencer.
Esperen, aguarden,
Que yó lo diré.
No pescudan mas,
Porque mas no sé,
De que es Catarina
Para siempre, amen.
Esperen, aguarden,
Que yo lo diré.

VII.