Cast.—Allí,
Y en cama quiero rompellas,
Que pues las cargué á ellas,
Ellas me carguen á mí.
D. Cár.—Yo he visto (pierdo el sentido)
En esta casa á Leonor.
Cast.—Aqueso será señor,
Que quien bueyes ha perdido...
Y así tù que en tus amores
Te desvanece el furor,
Como has perdido á Leonor,
Se te aparecen Leonores.
Mas dime ¿qué te pasò
Con aquella dama bella?
Que así Dios se duela de ella
Como de mí se dolió;
Porque viendo que contigo
Empezaba á discurrir,
Me traté yo de dormir
Por escusar un testigo.
D. Cár.—Castaño, aquella es malicia;
Pero lo que pasó fué
Que, como sabes, entré
Huyendo de la justicia;
Que ella atenta y cortesana
Ampararme prometió,
Y en esta cuadra me entró,
Y me dijo que era hermana
De don Pedro de Arellano,
Y que aquí oculto estaria;
Porque si acaso venia,
No me encontrara su hermano;
Y con tanta bizarría
Me hizo una y otra promesa,
Que con ser tal su belleza,
Es mayor su cortesía.
Y discreta y lisonjera
Alabándome, añadió
Cosas que á ser vano yo
A otro afecto atribuyera;
Pero son quimeras vanas
De jóvenes, y altiveces,
Que en viendo damas corteses
Luego las juzgan livianas;
Y sus malicias erradas
En su mismo mal contentas,
Si no las ven desatentas,
No las tienen por honradas.
Y a un pensar tan desigual,
Y a un no indigno del desden,
Nunca ellas obran mas bien
Que cuando las tratan mal;
Pues al que se desvanece
Con cualquiera presuncion
Le hace daño la atencion,
Y es porque no la merece.
Pero, volvieondo al suceso
De lo que á mí me pasó,
Ella me favoreció,
Castaño, con grande exceso.
Yo mi historia le conté,
Y ella con discreto modo
Quedó de ajustado todo,
Con tal que yo aquí me esté,
Diciendo que no me diese
Cuidado, que ella lo hacia
Por el riesgo que tenia,
Si yo en público saliese.
Condicion para mí que
Imposible hubiera sido,
A no haberme sucedido
Lo que ahora te diré.
Estando de esta manera
Oímos, al parecer,
Dar voces una mujer
En otra cuadra de afuera;
Y aunque doña Ana impedir
Que yo saliese quería,
Venciéndola mi porfía
Por fuerza hube de salir.
Sacó una luz al rumor
Una criada, y con ella
Conocer á Leonor bella
Pude.
Cast.—¿A quién?
D. Cár.—A mi Leonor.
Castaño. ¿A Leonor?—¿Háslo soñado?
Hay tan grande bobería!
Yo por loco te tenia,
Pero no tan rematado.
De oirlo solo me espanto;
Señor, vete poco á poco;
Mira, muy bueno es ser loco,
Mas no es bueno serlo tanto.
La locura es conveniente
Por las entradas de mes,
Con la luna, un si es no es,
Cuando ayude á ser valiente;
Mas no, señor, de manera
Que oyendo esos desatinos
Te me atizben los vecinos
Porque saben la tontera.
D. Cár.—¡Pícaro! si no estuviera
Donde estoy...
Cast.—Tente, señor,
Que yo tambien vi á Leonor.
D. Cár.—¿A dónde?