Y querer satisfacer
La deuda á su propia costa,
No es cumplir con la conciencia,
Sino con la ceremonia.

Pero quien á las deidades
Pone víctimas devotas,
De los mismos beneficios
Los beneficios retorna.

¿No es de las deidades todo?
¿A su influjo no se adornan
De vida y sentido el bruto,
Las plantas de frutas y hojas?

Con su beneficio el campo
Doradas espigas brota,
Pace el cordero y las plantas
Destilan fragantes gomas.

Y no obstante vemos que
Sobre sus aras se corta
A aquel el cuello, y que el ámbar
Es exhalado en aromas.

Pues así yo nuevamente
A tus plantas generosas
Mi esclavitud ratifico
Con reiteradas memorias.

Recibe, divina Lisi,
De una alma que se te postra
El deseo de ser muchas,
Porque de muchas dispongas.
...........

XVI.