Y querer satisfacer
La deuda á su propia costa,
No es cumplir con la conciencia,
Sino con la ceremonia.
Pero quien á las deidades
Pone víctimas devotas,
De los mismos beneficios
Los beneficios retorna.
¿No es de las deidades todo?
¿A su influjo no se adornan
De vida y sentido el bruto,
Las plantas de frutas y hojas?
Con su beneficio el campo
Doradas espigas brota,
Pace el cordero y las plantas
Destilan fragantes gomas.
Y no obstante vemos que
Sobre sus aras se corta
A aquel el cuello, y que el ámbar
Es exhalado en aromas.
Pues así yo nuevamente
A tus plantas generosas
Mi esclavitud ratifico
Con reiteradas memorias.
Recibe, divina Lisi,
De una alma que se te postra
El deseo de ser muchas,
Porque de muchas dispongas.
...........