Hoy que á vuestras plantas llego,
Con el debido decoro,
Como á deidad os adoro,
Y como á deidad os ruego:
No direis que el culto os niego
Pretendiendo el beneficio
De vuestro amparo propicio;
Pues á la deidad mayor
Le es invocar su favor
El mas grato sacrificio.
Samuel á vuestra piedad
Recurre por varios modos,
Pues donde la pierden todos
Quiere hallar la libertad:
Su esclavitud rescatad,
Señora, que los motivos
Son justos y compasivos
De tan adversa fortuna,
Y haced libres vez alguna
De tantas que haceis cautivos.
Dos cosas pretende aquí
Contraria mi voluntad:
Para el inglés libertad
Y esclavitud para mí;
Pues aunque indigna nací
De que este nombre me deis,
En vano resistireis
De mi esclavitud la muestra,
Que yo tengo de ser vuestra,
Aunque vos no me acepteis.
Contraria es la peticion
De uno y otro, si se apura,
Que él la libertad procura,
Y yo busco la prision;
Pero vuestra discrecion,
A quien nunca duda impide,
Podrá, si los fines mide,
Hacernos dichosos hoy,
Con admitir lo que os doy
Y conceder lo que él pide.
REDONDILLAS.
I.
A los hombres.
Hombres necios, que acusais
A la mujer, sin razon,
Sin ver que sois la ocasion
De lo mismo que culpais;