Antígona
¿Aquí?
El Coro
Ahí mismo. Basta.
Edipo
¿Puedo sentarme?
El Coro
Subid oblicuamente y colocaos con suavidad en lo alto de la roca.
Antígona
Ese cuidado me está reservado a mí, padre mío; a mí me toca conduciros suavemente y paso a paso. Apoyad vuestro cuerpo cargado de años en la mano de una hija querida.