No sin duda, a los ojos de un espíritu semejante al vuestro.

Edipo

En nombre de los extranjeros que me escuchan, vete. Guárdate de poner la mano sobre mí en la tierra que debo habitar.

Creón

También recurro al testimonio de estos extranjeros, no al tuyo; que juzguen de qué suerte respondes a las palabras de tus amigos: si nunca me apoderase de ti...

Edipo

¿Y quién osaría arrancarme de los brazos de mis defensores?

Creón

Sabré castigarte sin arrancarte de sus brazos.

Edipo