Creón (A Edipo.)

Guárdate de seguir hablando.

Edipo

¡No, las Euménides que aquí presiden no vedarán a mi boca pronunciar una imprecación contra ti, el más malo de los hombres; contra ti, que acabas de arrancarme insolentemente cuanto para mí sustituía a la luz de que carezco! ¡Que el sol, que lo ve todo, te dé a ti y a tu raza días tan deplorables como los míos y una vejez semejante!

Creón

Habitantes de esta tierra, ya veis sus arrebatos.

Edipo

Nos ven a uno y a otro, y consideran que tomo venganza con palabras siendo oprimido con acciones.

Creón

No puedo dominar mi cólera, y, aunque solo, aunque debilitado por los años, voy a llevármele a la fuerza.