Aquí se acercan. Harto las anuncian sus gemidos.

ESCENA II

ANTÍGONA, ISMENA, el Coro

Antígona

¡Cuán desgraciadas somos! Hoy hemos de llorar, y el resto de nuestra vida la sangre a quien se la debemos, la sangre lamentable de un padre por quien hemos constantemente padecido trabajos y por quien hasta nuestra muerte, nuestros ojos y nuestro corazón han de padecer todavía tanto.

El Coro

¿Qué ha sucedido?

Antígona

Lo que no podría imaginarse, amigos míos.

El Coro