¿Ha muerto, pues?

Antígona

Ha muerto como deseaba.

El Coro

¿Qué decís?

Antígona

Ha muerto en esta tierra extraña donde deseaba morir. El lecho fúnebre donde reposa está cubierto de eterna obscuridad y el duelo en que nos deja nos hará verter lágrimas inagotables. Sí, padre mío, para siempre mis ojos os han de llorar; no tengo en mi dolor consuelo alguno. ¡Debíais, ¡ay!, morir en una tierra extraña y dejarme al morir en tan triste abandono!

Ismena

¡Desgraciadas! ¡Privadas una y otra de un padre querido, a qué abandono, también a qué estado miserable me veo condenada con vos, hermana mía!

El Coro