Antígona
Bien; me detendré donde se detengan mis fuerzas.
Ismena
Deberíais comenzar por no perseguir lo que no podéis alcanzar.
Antígona
Cuanto más habléis de esa guisa más excitaréis mi odio, y os atraeréis la justa enemistad de un hermano; dejadme con mis propósitos sufrir la suerte que me espera; nada habrá nunca tan ingrato que me impida morir con gloria.
Ismena
Id, ya que lo queréis; es locura, pero nuestros queridos muertos agradecerán vuestro amor.
ESCENA II
El Coro (Entrando en escena.)