¿Hieren vuestro oído o vuestro corazón?

Creón

¡Cómo! ¿Preguntas cuál es el asiento de mi enojo?

El guarda

El culpable ha herido vuestro corazón; yo no he hecho más que ofender vuestro oído.

Creón

Eres un importuno charlatán.

El guarda

Pero soy inocente del crimen.

Creón