No, nada; en cuanto haya visto vuestra muerte, estaré satisfecho.

Antígona

¿Qué esperáis? ¿De qué os sirven discursos inútiles que no pueden más que indignarme lo mismo que los míos no pueden más que disgustaros? ¿Qué gloria más halagadora me es dable esperar que haber inhumado a mi hermano? ¿De qué elogios no me harían objeto los que nos escuchan, si el temor no atase su lengua? Pero una gran ventaja de la tiranía es el poder impunemente decir y hacer lo que le place.

Creón

¿Pensáis ser vos sola más clarividente que todos los tebanos?

Antígona

Ven como yo; pero enmudecen ante vos.

Creón

¿No os avergonzáis de conduciros de otro modo que ellos?

Antígona