No expirará ante mis ojos, guardaos de creerlo; pero vuestros ojos no me verán más: os dejaré entregado a vuestros furores, con los amigos que os halagan.
ESCENA II
El Coro, CREÓN
El Coro
Señor, el príncipe ha salido arrebatado de cólera; en un corazón tan joven, la desesperación es temible.
Creón
Aunque se proponga, aunque haga más de lo que podría hacer un hombre en la madurez de la edad, no librará a las dos hermanas del destino que les espera.
El Coro
¿Queréis hacerles perecer a ambas?
Creón